31 de agosto
Esas cuatro notas, de Rafael Filippelli.
Obsesionado por la figura de Robert Schumann, el músico Gerardo Gandini comprendió que la única manera de exorcizar el fantasma del maestro alemán, era a través de la composición. Fue así como nació Liederkreis, una ópera sobre Schumann, estrenada en el Teatro Colón el 26 de noviembre de 2000.
Movido por otra clase de obsesión, o quizás por una genuina admiración hacia la persona y el trabajo de Gandini, el cineasta Rafael Filippelli se abocó, más o menos para esa misma fecha, a la realización de un documental cuya intención original fue reflejar la compleja personalidad del compositor argentino y su esforzado empeño por "explicar lo que no se puede explicar" de la música.
Arrastrado por la potencia creadora de Gandini, Filippelli decidió -en plena etapa de realización- cambiar el foco de atención de su película. Esas cuatro notas ya no sería un retrato sobre el artista, sino sobre el proceso creativo de su obra. Más exactamente, sobre la puesta y montaje de Liederkreis. La ópera en cuestión (cuyo título traducido significa, literalmente, "círculo de canciones") extrae de la obra de Schumann una cierta idea de distribución, en la que cada una de las piezas (en este caso las canciones) gravitan en torno a un único centro. Integrada por once escenas más un interludio pianístico, Liederkreis revela, antes que un relato lineal, la interioridad de los personajes.
Filippelli adopta el modelo expositivo que Gandini eligió para su obra y lo aplica de manera sincrónica a la película, desarrollando un "relato" que se superpone, minuto a minuto, al de la ópera. De esta manera, el minuto quince de Liederkreis coincide, por ejemplo, con el minuto quince del documental (una vez superado el prólogo con el que se inicia el filme). Como en la ópera, las "escenas" de Esas cuatro notas giran alrededor de una única sede creadora: Gerardo Gandini.
Esas cuatro notas no es -ni pretende ser- un documental sobre el género, aunque, tal como afirma Gandini, la película de Filippelli logra reponer "el misterio de la ópera". Un misterio que, merced a los buenos oficios del cineasta, se torna bello y cautivante. Roberto Valle.
Ficha Técnica:
Dirección: Rafael Filippelli. Co-dirección: Hernán Hevia. Guión: Rafael Filippelli, David Oubiña, Hernán Hevia y Santiago Palavecino. Producción: Camila Brigante. Fotografía: Carlos Essmann, Paola Rizzi y Martín Mohadeb. Edición: Alejo Moguillansky. Sonido: Hernán Hevia. Música: Gerardo Gandini, sobre la ópera Liederkreis.
Rafael Filippelli trabajó en cine con el gran Leopoldo Torre Nilsson y también en publicidad. Su primer corto, Porque hoy es sábado y su mediometraje Opinaron, de 1970, fueron sus primeras películas antes de exiliarse. Al volver, puso en escena The Brig (El calabozo), pieza de Kenneth Brown, y realizó para televisión El fin del viaje, basado en el cuento homónimo de Ricardo Piglia, antes de hacer su primer largometraje, Hay unos tipos abajo, en co-dirección con Emilio Alfaro, en 1985.
Su extensa obra incluye los films El ausente (1987), Imágenes más sonidos (1990), Buenos Aires I (1991), Buenos Aires II (1992), José Aricó (1992), Buenos Aires III (1993), El río (1993), Retrato de Juan José Saer (1996), Lavelli (1996), Una actriz (1997), Notas de tango (2000), Una noche (2002), Esas cuatro notas (2004), Música nocturna (2007) y la reciente Secuestro y muerte (2010).